Pero qué buenas están las lentejas de las abuelas y las madres... No sabemos cómo lo hacen, pero siempre le dan su toque especial, y aunque sigas su receta paso por paso, las suyas siempre son mejores. Misterios de la vida todavía sin resolver y que no pretendemos resolver porque es parte de la magia de la cocina.
Ya que no queremos (en realidad, no podemos) hacer competencia a las típicas lentejas, vamos a darle un pequeño giro a este guiso utilizando soja en vez de lentejas, añadiendo verduras a tope y dejando a parte los elementos más "grasos" del plato (chorizo, panceta...).
El resultado es un guisote de soja perfecto para esos días fríos en los que llegas de trabajar o de clase cansad@ y helad@ y necesitas alimento del bueno y bien calentito que te reconforta y te llena de energía para afrontar el resto del día.