lunes, 21 de diciembre de 2015

Versión ligera de los típicos polvorones

Ande, ande, ande, la marimorena (y ande los polvorones y demás dulces tradicionales por doquier en cada rincón). Los mismos que colocamos cada año con todo cariño en nuestras bandejas de navidad y que perduran meses y meses en la misma bandeja esperando a que alguien se los coma, quedando condenados a la caducidad o a algún alma "caritativa" que hace el esfuerzo de zampárselos para saldar su antojo dominguero de peli y manta...


Muy ricos, sí, pero reconocemos que son una auténtica bomba y que después de las super cenas y comidas de estas fechas, hacerles un hueco de postre resulta prácticamente imposible, al menos para nosotras...


Así que puestos a "healthyficar" las fiestas, hemos hecho esta versión de polvorones, eliminando de la receta toda esa manteca que llevan (por lo que la textura no es idéntica al polvorón tradicional, no los tienes que apretar para comértelos ni podrás recitar "za-ra-go-za" con ellos en tu boca), pero conservando ese dulce sabor a almendras y sésamo tan navideño.