Pocas sensaciones gastronómicas comparables al primer mordisco de una croqueta crujiente caliente, recién hecha, con su interior suave, cremoso, sabroso... Verdadero foodporn en toda regla.
Lo cierto es que la receta de las croquetas es quizás la que menos nos gusta "tunear", porque es que las croquetas son las croquetas, y con el "chollo" que dan, ya de hacerlas, hacerlas como se debe, con su exquisita bechamel y fritas.
El problema viene cuando te alimentarías de croquetas día sí y día también, que hay que buscar alternativas un poquito más sanas. Pues para eso estamos por aquí, para buscarle los tres pies al gato y transformar cualquier receta en su versión más "healthy". En este caso, no solo hemos buscado la manera de hacer unas croquetas sin bechamel y sin freír, sino que también hemos "innovado" un poco en sus ingredientes.